El Gravensteen —el Castillo de los Condes— es una fortaleza de piedra con foso en pleno centro de Gante, construida en 1180 por Felipe de Alsacia, conde de Flandes, sobre el solar de fortificaciones anteriores. Con sus murallas grises, almenas y torre del homenaje que emergen directamente del agua, es el castillo medieval más completo de Flandes y uno de los pocos en Europa que aún se alza en medio de una ciudad activa. Subes a las murallas, recorres la residencia del conde y contemplas los tejados del casco antiguo desde lo alto de la torre.
Lo que hace única la visita es la audioguía, y no se parece a la de ningún otro castillo. La narra el cómico flamenco Wouter Deprez, que te guía por el pasado sangriento del castillo —caballeros, asedios, decapitaciones, el conde que lo construyó y las personas que sufrieron en él— y cuenta toda esa sombría historia para hacerte reír. Se incluye gratis con cada entrada, nunca es un extra de pago, y es la razón por la que tantos visitantes dicen que el Gravensteen fue lo más divertido que hicieron en Gante. Tanto niños como adultos bajan de las murallas sonriendo.
La visita dura aproximadamente entre una hora y hora y media, y encaja de forma natural en cualquier día en Gante: el castillo se encuentra a pocos minutos a pie del Korenmarkt, los canales y la catedral de San Bavón, en pleno corazón del centro medieval. Somos un servicio que gestiona su entrada con hora asignada sin colas, en su propia moneda, para que usted elija el día y el horario y solo tenga que mostrar su teléfono en la puerta. Para que quede claro, el Gravensteen no es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO —ese honor corresponde al campanario independiente de Gante—, pero es el emblema medieval indiscutible de la ciudad.